La frase de hoy: ¿Está el Lishenshado?
Usted, que sabe de los problemas de la educación boliviana. Usted, que con todo esfuerzo ha sacado su título de profesional y lo ha validado en el Ministerio del área. Usted, que se hizo sacar fotos con la familia el día de la defensa de tesis, en la colación de grado, y con una farrita familiar festejó el acontecimiento… déjeme darle una mala noticia: todo eso no sirvió ni sirve DE NADA.
¿Sabe por qué? Porque he comprobado que en nuestro noble país, para poseer un título, sólo se necesita una prenda de vestir básica, simple y cuya ciencia es más fácil de asimilar que cualquier otra: una corbata.
Lo comprobé la única vez que utilicé nudo al cuello para reportarme a mi puesto de trabajo. Un noble ayudante que tenía me llamaba “ingeniero”, hasta que le pregunté por qué lo hacía. “Entons, ¿usted que es?”, me dijo. “Bueno… soy licenciado”, le respondí. “Ah ya, perdón lishenshado”, fue su respuesta.
A los pocos días, le pregunté su edad. Era casi la misma que la mía, así que le dije que me tuteara. Me miró como si realmente le estuviese pidiendo algo fuera de lugar.
Al día siguiente yo ya me sentía bastante incómodo, así que le hice un pedido: “Hermano, ¡me gusta mi gracia! Dime Martín nomás”. Su respuesta me dio qué pensar: “Uh no, ¡si me escuchan me botan! Una vez he tratado de hacer eso con el del lado y me ha dicho ‘para vos, ingeniero por favor’”.
¿Qué puedo decir? No es raro encontrar esta actitud de forma recurrente en las empresas, cuando un mensajero es enviado a realizar, por ejemplo, algún tipo de cobro. Lo cual nos transporta a otra frase, que de igual modo será motivo de la columna: “Que me espere”. Y mientras el mensajero, sacrificado y con varios encargos por cumplir espera al lishenshado en cuestión, éste juega un par de solitarios en su computadora o chatea con algún amigo, para hacerse esperar y de ese modo hacer sentir su lishenshado poder.
He aquí el reflejo de una de las más dolorosas realidades de nuestra sociedad: la discriminación. De ella seguiremos hablando dentro de dos semanas.
¿Yo? Bueno, defendí mi tesis hace tiempo. Y con orgullo muestro mi veintiúnica corbata, adornada con un Bart Simpson bajándose los pantalones. Ese es mi “título”.
De Lejos este del Licenshado y del Inge son seguramente tus mejores post… pero disfruto mucho de leer tu blog