Frases Célebres de Personajes que no lo son Tanto
Antes que el noble Chespirito exporte el endenantes al resto del continente, antes que Betty la Fea nos hiciera saber del “usted” colombiano y muchísimo antes de que mandásemos mails con attachments vía wireless, los bolivianos estábamos hablando “así nomás”, como si nada… y de golpe apareció la televisión y su influencia cultural. De golpe, oye.
Esta es la forma en la que expresamos lo que ocurre causándonos sorpresa, de un momento a otro y muchas veces, de manera inesperada. A lo largo de la historia, fueron muchas las ocasiones propicias para el uso de la frase. Napoleón Bonaparte, por ejemplo, quien de golpe se dio cuenta que había sido envenenado y cayó al piso, dándose un golpe justamente en su bona parte.
Cristóbal Colón (cuyo apellido también nos recuerda una bona parte) ya no podía contener a los amotinados de su tripulación cuando, de golpe, Rodrigo De Triana gritó “¡Tieeeeerra a la vista!” y descubrió América. De golpe, los españoles se hicieron ricos y los dueños de estas tierras pasaron a ya no serlo. El peor golpe se lo llevó Don Cristóbal, ya que después “su” continente pasó a llamarse América y no Cristobalia o algo así. En todo caso, América suena mejor. Don Cristóbal se llevó a Colombia de premio consuelo.
No olvidemos que, en nuestro país, hubo tiempo que no fue hermoso y no fuimos libres de verdad… una época terrible en la que andábamos de golpe en golpe. Subía un presidente al desayuno y ¡zas! de golpe (literalmente) subía otro para el almuerzo. Y de golpe teníamos nuevo gabinete, todos de uniforme, sin saber si eran de la naval, de la armada, de la aérea o de la Frigo.
De repente es más clásico y más fino, pero de golpe es más criollo e impactante: “estaba en clases y de golpe ha sonado mi celular”. “He venido de golpe, estaba paseando nomás por aquí”. De golpe le da más tono, más sorpresa a la frase: “Me lo he comprado de golpe… estaba justo en oferta”.
Evidentemente, la frase suena mejor cuando describe una acción corporal: “Me estaba parando y de golpe me he mareado”. “¡De golpe me ha subido el trago!”, aunque su uso no se limita a acciones físicas. Hay una frase, incluso, que quiere hacerse campo a costa de la mencionada de hoy: “de la nada”. Pero sabemos que no es verdad. Sabemos que nada ocurre así nomás, aunque todo pasa por algo, nada ocurre de la nada. Y si ocurrió lo inesperado, sabemos que pasó de golpe.